Yuri Paola Buitrago 10°1
Tan mía, tan tuya, tan del viento
como el alba en primavera,
que despierta los silencios;
y el poeta hace un verso
aferrado a los recuerdos.
¡Dulce sonrisa! mi corazón
palpita cargado de esperanza.
Eres la luz de mi alma,
eres fuego siempre vivo,
y mi ser se calcina cada día
debatiendo este amor,
entre lágrimas y alegrías.
Cada alborada una batalla
cada despertar un nuevo día
a ti, a esa dulce sonrisa
regada en el jardín,
como rosa siempre viva.
Haremos surcos de ilusión
con tu mirada y la mía,
se me escapa la vida en
un suspiro, me siega el alma
en un instante; se me acaba la vida.
Hago estación en este
infinito tren del universo
a tu dulce sonrisa
que me aclara el horizonte.
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